Programas que permiten visualizar desde el teléfono los gastos y optimizar el presupuesto doméstico
- Por JORDI SABATÉ
Los servicios de banca digital han evolucionado con los avances e hitos tecnológicos de cada momento: saltaron del ordenador a la pantalla del móvil y después supieron aprovechar la entrada de datos de los ingresos, gastos y recibos del usuario con el fin de ofrecerle información adicional que le sirviera para mejorar la gestión de su presupuesto y ahorrar dinero. Ahora, nuevas aplicaciones ofrecen estas funciones pero desde fuera de los programas bancarios, de modo que se pueden combinar cuentas de diferentes bancos para ver el total de lasentradas y salidas de dinero del usuario y así tomar decisiones. Este artículo explica las ventajas de estas aplicaciones para ahorrar más y describe cuatro de ellas.
Si se utiliza un apliación bancaria
Cuando una persona utiliza una aplicación móvil bancaria, se genera una gran cantidad de datos sobre lo que ingresa y gasta. Y no solo esto, sino mucho más: en qué emplea el dinero, cómo y dónde gasta más, qué gastos son regulares, cuáles se realizan en determinados periodos, cómo se comporta su ciclo respecto a cada gasto y si se produce alguna alteración en el mismo, etc. De esta manera, el programa del banco sabe si gasta mucho en ropa y poco en comida, o si compra la gasolina los martes o los viernes, o bien cuándo le llegan los principales recibos que pueden producir una mella en su presupuesto, como el del gas, la electricidad o el impuesto sobre la vivienda.
En consecuencia, determinados servicios dentro de estas aplicaciones muestran, en gráficos y tablas de datos de un modo claro y visual, cuáles son los puntos fuertes y débiles en el consumo, de modo que así el usuario puede tomar decisiones para optimizar el presupuesto mensual y anual. Por ejemplo, si se advierte que el gasto en comida se dispara mucho en referencia a otros como ropa, gasolina, libros, espectáculos, etc., se pueden ver qué productos dentro de este apartado encarecen la cifra. Puede ocurrir que el problema esté en que se compra vino con mucha frecuencia y que, además, cada botella vale una media de 15 euros. Sin renunciar a ello, pero, sabiendo lo que cuesta, quizás sea una buena idea buscar mejores ratios de calidad y precio en vinos, que en España los hay de sobra.
Decisiones como la del vino son solo un caso extensible a múltiples campos, una vez que se ven con claridad sobre un gráfico gastos elevados de los que se podría prescindir. Así también cuando se observa que en marzo, junio y septiembre pasan un impuesto importante, se puede planificar una estrategia de ahorro para poder responder esos meses, sin verse a principios de mes sin nada de dinero, una situación muy desagradable.
Son nuestros datos, no del banco

Estas apps son capaces de extraer los datos de distintos bancos, unirlos y combinarlos para ofrecer al usuario una visualización de su comportamiento consumista y habilitarle para organizar mejor el modo de gestionar su dinero. Juegan la baza de que dichos datos los genera la propia persona y, por tanto, le pertenecen, por lo que puede pedir al banco o bancos que los cedan a aplicaciones terceras. Así, estas accederán a la información de las cuentas y las exportarán a su seno, siempre previo permiso explícito. Por otro lado, todas ellas garantizan que la exportación de datos se hace con los mayores protocolos de seguridad, de modo que ningún ciberdelincuente tenga acceso a ellos. También hay que tener en cuenta que estos programas solo sirven para combinar datos y obtener resultados visuales, pero no permiten realizar pagos ni recibir ingresos. Para tales fines hay que usar las apps bancarias.
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